Facturación Electrónica de las Pymes y su relación con el Sector Público

Leticia Baquerizo 

La facturación electrónica es una herramienta que ayuda a optimizar el trabajo en todas la micro y pequeñas empresas (Pymes). En Latinoamérica los países que más han avanzado en facturación electrónica son México, Chile y Brasil que utilizan en un 100% este medio para realizar sus operaciones comerciales. En el Perú, se inició hace cinco años y a la fecha se ha avanzado de forma significativa, al cierre del 2018 se registró 203,000 nuevos emisores a nivel nacional que emitieron comprobantes electrónicos de pago, lo cual representa el 78% de la cobertura total, de este grupo el 80% son micro y pequeñas empresas (Pymes), según la SUNAT.

Al igual que la factura física, la factura electrónica es emitida por el vendedor o prestador de servicios en las operaciones de venta de bienes y prestación de servicios que generan rentas de tercera categoría, según Impuesto a la Renta. Para poder implementar este nuevo régimen en las Pymes es necesario que modifiquen sus hábitos y reconozcan los beneficios de implementar la factura electrónica en su gestión:

Otro punto importante para el uso de las facturas electrónicas en las Pymes es que les permite tener un historial financiero positivo y con ello se pueden tener acceso al crédito con mayor facilidad. Además, el acceso al e-Factoring o venta de facturas por cobrar de manera online les generará liquidez y con ello tendrán mayor respaldo ante el sector financiero y no tendrán que asumir una deuda a corto o mediana plazo.

OBLIGATORIEDAD Y FECHAS

La Sunat ha sacado un nuevo calendario de contribuyentes obligados a usar facturación electrónica para el 2019. Quienes no cumplan tendrán multas desde 1 UIT hasta el cierre parcial o total de su negocio.

  §  Julio: Contribuyentes que al 31/12/2016 hayan obtenido ingresos mayores o iguales a 150 UIT. Contribuyentes que al 31/12/2017 hayan obtenido ingresos mayores o iguales a 150 UIT. Representa a 36 mil nuevos emisores.

  §  Julio: Empresas del sector financiero que realicen operaciones gravadas con el IGV.

  §  Noviembre: Contribuyentes que al 31/12/2018 hayan obtenido ingresos mayores o iguales a 150 UIT.

  §  Enero 2020: Documentos autorizados Electrónicos (DAE). Servicios públicos, transporte, etc.

FACTURA ELECTRÓNICA Y SECTOR PÚBLICO

Existen otros beneficios para el sector público con la facturación electrónica:

       1.        Al registrar los tributos sobre venta de forma instantánea, fiable y trazable permite ejercer control sobre el 75% de los ingresos tributarios.

       2.       Gracias al gran volumen de datos que provee, permite el control del incumplimiento mediante técnicas de análisis de riesgos.

       3.       Transparenta y dinamiza las relaciones comerciales entre todos los agentes económicos.

4.        Contribuye al proceso de modernización administrativa que viene atravesando el país

No obstante, con la factura electrónica también se generan nuevos retos como la eficiencia en comunicaciones e informática que aseguren un funcionamiento confiable y seguridad de los datos, la detección de facturas apócrifas e incluso el desarrollo de nuevos servicios para mejorar la eficiencia de los contribuyentes y del propio sector público.

REQUISITOS PARA IMPLEMENTAR LA FACTURA ELECTRÓNICA

Para el contribuyente la implementación es rápida, segura y fácil y la inversión dependerá de la cantidad de comprobantes que una pyme emita mensualmente. Sin embargo, para la Administración Tributaria se debe tener un adecuado desempeño en sus funciones básicas (registro, cobranza y auditoria) y contar con adecuada infraestructura de telecomunicaciones. La Facturación Electrónica es una condición necesaria para catalizar la digitalización de la Administración Tributaria, pero no es suficiente para lograr su modernización.

De esta forma, es necesario que la Administración tributaria actualice sus procesos y su infraestructura tecnológica, pero también sus facultades (derechos y deberes), su gobernanza, su organización y, muy especialmente, las capacidades de sus recursos humanos, que son fundamentales en la prestación de un servicio tan relevante.